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jueves, 25 de junio de 2009


Ninguna Cooperativa acepta Intervención

Mauricio Aira

Preámbulo: Cuando visitamos por primera vez la Cooperativa Mondragón en el norte de España y tuvimos el privilegio de repasar en sendos recorridos por sus unidades productivas los principios ideológicos que explican el éxito de su crecimiento indetenible fuimos confirmados en la Fe Cooperativa y la adhesión al gran movimiento que ha convertido a la Corporación en el primer grupo económico del País Vasco y en el séptimo de la Península Ibérica (durante muchos años fue el cuarto o el quinto grupo de mayor potencial) La circunstancia de haber sido intervenida la mayor cooperativa del departamento de La Paz, Bolivia (COTEL) por órdenes del gobierno de Evo Morales da paso a ciertas puntuaciones que no pueden ser soslayadas. De entrada reproducimos un corto artículo publicado en nuestro blog: www.boliviainfo.com luego Cooperativismo Solidario:

Aquí nació la Cooperativa Mondragón

Teniendo como valores: La Educación, la Democracia, la Solidaridad y el Trabajo.
Teniendo por ideología: El Humanismo Progresista de Ética comprometida
Teniendo por principios: 1. La Libre adhesión, 2. La organización democrática, 3. Soberanía del Trabajo, 4. El carácter instrumental y subordinado del capital. 5. La Participación en la gestión, 6. La Solidaridad retributiva, 7. La Intercooperación, 8. La Transformación social, 9. El carácter universal y 10. La Educación como principios. Mondragón proclamó que el Cooperativismo no lucha por liberar al hombre de la servidumbre sino que pretende que sea el propio hombre, cada uno desde su propia circunstancia el que busque su liberación. Por eso el Cooperativismo considera al hombre sujeto y no objeto de las acciones sociales, de los procesos políticos y los objetivos económicos. (ver imagen de la derecha superior)


Partiendo de la libre adhesión que originó la existencia de COTEL en la que sus miembros asociados decidieron organizarse democráticamente, es decir por cada socio un voto, tanto para la elección de los socios responsables del funcionamiento de la unidad, respetando las áreas tradicionales en que se organiza, esto es un Concejo Administrativo, otro de Vigilancia , cuanto para el control y buena marcha de la unidad, además de todos los comités necesarios, según las finalidades y características que puedan garantizar la participación gestionaria, la Cooperativa es la mejor forma que se conozca hasta hoy para llevar a feliz término las aspiraciones colectivas de un determinado núcleo humano. En el caso que nos ocupa de los servicios telefónicos.

No se puede aceptar una intervención foránea bajo ningún pretexto. En el caso de COTEL se aducen malos manejos financieros y tal cual se esperaba vánse descubriendo “escándalos administrativos” que pueden hacer pensar en una justificación del acto de intervenir, esto es de violar el principio de independencia que debe existir en la sociedad para que funcione el sistema cooperativo. No es posible aceptar como legítima la socorrida “maniobra que se exhibe” de cuando en vez para explicar la intervención de fuerzas políticas interesadas en tomar el control político de las cooperativas. Dónde queda entonces la autoregulación, el autocontrol administrativo y societario que poseen las cooperativas con total capacidad y posiblidad de descubrir y enmendar errores, enderezar acciones gerenciales o administrativas que entran en el plano de la contradicción o que comprobadamente provoquen daños y perjuicios al sistema.

Cuando se advierten fallos en la conducción cooperativa inmediatamente suenan las alarmas en el concejo administrativo que registra las anomalías en las actas que son periódica y sistemáticamente revisadas por “los vigilantes”. Si “los administradores” desoyen las llamadas de atención y no corrigen entonces los primeros tienen todo el poder para convocar al colectivo y presentar sus informes y sugerencias para enderezar la vida de la Cooperativa.

Lo que tratamos de explicar es que una cooperativa posee los mecanismos para automedicinarse y cortar las irregularidades. Si ello no sucede están los organismos paralelos del sistema cooperativo en el caso de ahorro y crédito sus agrupaciones distritales o nacionales, en los de consumo o servicios lo propio de manera que la solidaridad invocada por los principios ideológicos se aplique sobre todo para mantener la unidad del sistema. Así ha ocurrido con Mondragón desde sus inicios en 1956 cuando un joven sacerdote tuvo la feliz iniciativa de arrancar con la producción de los anafes a kerosene conocidos en el mundo entero “fagor” hasta el día de hoy con más de cien mil asociados, 85 mil trabajadores, y que constituye la mayor empresa cooperativa a nivel mundial.

Que dentro de la cooperativa existe descontento resulta natural, que personas sin escrúpulo impulsan soluciones desde fuera en lugar de encontrarlas dentro, no resulta nada extraño, sirva de ejemplo, la acción de un puñado de disconformes de COMTECO (la similar de Cotel, pero en Cochabamba) que han venido propalando descrédito, desinformación, intriga y daño permanente, organizados en grupos de propaganda que, curiosamente funcionó en plena Plaza 14 de Septiembre durante largo tiempo. Los grupos en cuestión perseguían “la intervención de COMTECO y la destitución de sus ejecutivos (el personal gerencial) y de Directores. Lo incorrecto está en secundar tales despropósitos con fines de copamiento político sea por partidos o sectores de partidos que ven en las cooperativas un instrumento de acción política como fuente de empleo para sus militantes o como pivote para la maniobra.

El tema no termina aquí, por cuanto no se advierte una protesta principista de los cooperados en COTEL. Porqué no se publica ninguna reacción interna y oficial que hubiera seguido al abusivo despliegue policial de la intervención, verdadera afrenta al movimiento cooperativo. Es tan grande la desinformación que tuvieron extraordinaria acogida las voces de descontento que bajo el pretexto de defender su cooperativa permitieron y justificaron la intervención. Tal cual ocurrió en ocasiones precedentes no tardaremos en conocer que el remedio resultó peor que la enfermedad. Los excesos administrativos y otros serán pronto conocidos por el colectivo afectado.

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