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viernes, 25 de enero de 2008

cuándo aprenderemos en Bolivia la lección cooperativa?

La denuncia que ha puesto hace algunas horas en conocimiento de la opinión pública la Agencia Oficial ABI, sobre la clausura de una entidad financiera que ofreciendo pagar el 10% de intereses por el dinero de los depósitos, atrajo miles de ingenuos ahorristas. Lo triste y lamentable es que no hemos aprendido la lección después del drama que significó la existencia de las llamadas "inmobiliarias" como FINSA y otras diez que pagaban intereses hasta del cinco y seis por ciento mensual. A la hora de la verdad, cuando la "pirámide" del juego peligroso llegó al cúlmen y no pudieron pagar intereses ni devolver el capital, estalló la bomba. Fueron días, semanas de angustia, meses de sufrimiento porque la gente más humilde no pudo recuperar su dinero sino en escala muy pequeña, de nada sirvió el suicido del "cerebro organizador", ni la prisión de sus hermanos de la que hoy están libres, los remates, los paros, marchas, bloqueos, huelgas de hambre, crucifixiones. Todo se perdió, los ahorristas se tragaron parte de su capital en los "intereses" que recibiían, ahora cuando la Superinntendencia ha clausurado otra firma similar, fraudulenta y ladrona, recién se alza la voz. Se tiene que saber de una vez por todas que solamente los Bancos y las Cooperativas de Ahorro y Crédito pueden recibir dinero en depósito y pagar interés razonable. Veamos el texto de cómo lo publica ABI:

La Superintendencia de Bancos clausuró este viernes la empresa Roghel Bolivia por realizar operaciones de intermediación financiera de manera ilegal. El funcionario Amilkar Gonzales informó que a partir de la fecha la decisión sobre el futuro de Roghel Bolivia pasa a competencia de la Fiscalía.
Esta clausura se produjo en horas de la mañana en la Ballivián 1456 donde algunos ahorristas se presentaron alarmados y preocupados por sus depósitos. Esta entidad también tenía sucursales en Santa Cruz, Trinidad y Oruro.

Roghel Bolivia recibía ahorros con el pago del 10 por ciento de interés mensual lo que causó bastante expectativa en la población. La Superintendencia de Bancos convocó en dos oportunidades a los dueños de dicha entidad y no respondieron a la convocatoria. Compararon este caso con Finsa y Orcobol en los años 80 cuando estas financieras quebraron y estafaron a la gente.

La Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras es el órgano rector del sistema de control de toda captación de recursos del público y de intermediación financiera del país y tiene como objetivo mantener un sistema financiero eficiente, así como velar por la confianza del público en el sistema financiero, evitando de esa manera que empresas no autorizadas realicen actividades al margen de la Ley y que provoquen pérdidas en terceras personas.

Para el caso de entidades de intermediación financiera supervisadas, la ley de bancos y entidades financieras prevé mecanismos para la protección de los depósitos del público en caso de intervención, tal cual como sucedió con la Mutual Guapay.

Sin embargo, esta situación no está prevista para dineros recibidos por instituciones que realizan actividades al margen de la Ley, como Roghel Bolivia.

Por lo tanto las personas que confiaron sus recursos a este tipo de empresas, corren el riesgo de perderlos, puesto que no existe ninguna protección legal para los que realizan actividades financieras ilegales, ni para las personas que entregan su dinero, confiando en el espejismo de ganancias desmesuradas, tal como sucedió en los casos de Finsa y Orcobol en la década de los 80.

Roghel Bolivia tenía oficinas en La Paz, Santa Cruz, Trinidad, Cochabamba y Oruro. Cochabamba Av. Papa Inocencio III 64 "A" zona Pacata, Av. Simón López, entre calle San Martín de Porres y calle San Juan Nº 505.
La Paz Edif. Cervantes, Planta Baja, calle Ballivián Nº 1456, además en la calle Illimani Nº 1803, frente a la gruta, Oficina Pagadora. Santa Cruz Av. Paragua, calle 9 Nº 2014. Trinidad calle Isiboro Nº681, zona Pompeya. En Oruro calle Velasco Galvarro Nº 5755 (2do piso).

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